sábado, 17 de noviembre de 2007

Introducción y exposición de la primera parte del tema

1. Aproximación histórica: perspectiva histórica materialista de arriba a abajo.

El concepto actual de comunicación social responde a la idea moderna de comunicación de masas y empieza en el siglo XIX.

Esta concepción precisa de la existencia de verdaderas masas intercomunicadas y medios de comunicación social, es decir de:
1. Fuentes noticieras.
2. Un sistema de transmisión de noticias.
3. Polos de recepción y transmisión de las mismas.
4. Receptores que demanden esta información.

Pero la comunicación entendida desde la satisfacción mínima de estos términos, la comunicación social embrionaria, que poco se parecía a la Mass Communication, sólo se alcanzó a partir del s. XV gracias a:
La invención de la imprenta.
El desarrollo del correo y el comercio debido al auge de la burguesía comercial renacentista.

Antes del s. XV nos cabe hablar de una etapa en la que sin duda existió una necesidad personal y social de comunicación que dio lugar a las primeras intercomunicaciones personales y comunitarias, pero en este periodo está determinado por la insuficiencia instrumental que le diera satisfacción.

2. Necesidad y posibilidad comunicativa en el mundo antiguo.

2.1 División del capítulo: Las limitaciones de la comunicación.

El tema se divide en dos partes:

· Los esfuerzos hacia la satisfacción de la necesidad comunicativa:
1. La codificación expresiva.
2. La evolución del soporte material del sistema de signos.
3. La insatisfacción respecto a la reproducción del mensaje y su difusión que imposibilitan la generalización del comunicado.
4. El emisor y el lugar de recepción como la base para un sistema de comunicación que va ganando en complejidad en función de la progresiva complicación de la estructura social; y la clasificación en función de su ámbito e intención.

· El control por parte del poder de la posibilidad de comunicación, la “institucionalización de la información” y conceptos como:
1. La propaganda.
2. La manipulación.
3. La represión.

2.2 Los esfuerzos hacia la satisfacción de la necesidad comunicativa.

La necesidad personal y social de comunicación, que ha dado lugar a los intercambios personales y comunitarios, siempre ha estado ahí, pero ha estado determinada y limitada desde un principio a los instrumentos disponibles de comunicación.
El lenguaje primero y la escritura después, han sido los primitivos instrumentos de comunicación oral y escrita y han estado supeditados a las limitaciones de forma, espacio y lugar, y a su transmisión a través de la distancia entre el emisor y el receptor.

2.2.1.Así observamos que esta necesidad comunicativa ha impulsado procesos de codificación expresiva al servicio de la relación interhumana:

Ateniéndonos a esta codificación, encontraríamos distintas fases, susceptibles de perdurar a lo largo de la Historia:

1. La fase Mnemónica (de la memoria): se caracterizó por el uso de objetos reales y físicos como mensajes o sistemas de transmisión de datos entre personas que vivían alejadas y no pertenecían al mismo sistema convencional de comunicación, pero que sí compartían una tradición de uso similar (mitos, creencias, antepasados). Un ejemplo de esto serían los bastones-mensaje de los aborígenes australianos, los cinturones de abalorios de los indios norteamericanos, o los complejos quipus de los peruanos: una serie de cuerdas anudadas usada como una navaja suiza comunicativa para recordar acontecimientos felices, transmitir órdenes de emergencia, servir como instrumentos de cálculo o guardar recuerdos de un muerto de la tribu.
2. La segunda fase conceptual es la Era Pictórica: en la que la comunicación se realiza a través de la pintura o la representación de los objetos físicos en general como modelos de la realidad. Ejemplos de este periodo en la codificación expresiva son las pinturas rupestres de Altamira y la Venus de Willendorf, o las figuras zoomorfas de armas y utensilios en el Neolítico.
3. La tercera, sería la Fase Ideográfica: (o la progresiva asociación de las ideas y objetos con símbolos pictográficos y pictofónicos) Como un proceso gradual en el que ya no importa tanto el reflejo icónico de la realidad como los signos de la idea de ella; el símbolo representará una palabra. A esta codificación, aparecida en la cultura mesopotámica entre el 3300 y el 2900 a. C. ya se la puede llamar escritura. Se circunscribe a las culturas fluviales y talosocráticas, y está vinculada con la agricultura excedentaria y el comercio. Casos relevantes de escritura pictográfica son la maya, la escritura china, los jeroglíficos egipcios y la escritura hitita. Relacionado con todo ello se encuentra la administración desde el poder, la confección de calendarios estacionales para las cosechas, los censos para recaudar impuestos, y la financiación de las guerras de expansión de las antiguas civilizaciones. Otra característica destacada de este periodo es el poder y la valía de los escribas, personas que trabajaban al servicio de la administración y normalmente unidas a la religión, debido al estudio, al que estaban obligados durante gran parte de su vida (20 años), de los miles y miles de símbolos identificadores de cada palabra.
4. La Fase Fonética representa una revolución conceptual en la codificación expresiva. Los signos no son de ahora en adelante palabras enteras sino representaciones de los sonidos del lenguaje oral (sílabas y posteriormente las letras). Esto supone una inmensa simplificación de la escritura como clave de intercomunicación y expansión cultural. La invención del alfabeto es el punto máximo de la primitiva codificación expresiva Las protagonistas históricas de esta fase son la cultura mesopotámica que dio el salto por primera vez en la escritura cuneiforme y Biblos, ciudad fenicia inventora en el 1200 a. C. de un alfabeto consonántico compuesto exclusivamente de 22 signos. Los griegos aportaron mejoras al alfabeto fenicio (las vocales, de ahí el nombre de alfabeto). Y los romanos por su parte, serán los inventores de las letras mayúsculas... No hay más que escribir hoy en día para descubrir la deuda que tenemos con el pasado y la expansión e influencia cultural que nos ha reportado.

2.2.2. A la codificación expresiva le sigue a la par la evolución del soporte material del sistema de signos, su ámbito de emisión y recepción.

1. De la piedra pintada o tallada parcialmente en la superficie de una cueva de reducido ámbito de recepción, a las esculturas megalíticas y la piedra individual toscamente esculpida, de reducido ámbito de emisión.
2. De las frágiles tablillas de arcilla sin cocer y escrituradas, susceptibles de ser transportadas cuidadosamente, a las cocidas susceptibles de ser difundidas y rara vez encontradas hoy.
3. De las láminas de bronce a las de cobre; soportes de comunicados llamados a perdurar eternamente reflejando códigos jurídicos o hazañas de grandes reyes.
4. Del tan liviano papiro de los egipcios, a las más accesibles tablas de cera de los griegos o el cuero apergaminado y la vitela entre los romanos.
5. Y de ahí al papel, inventado en China sobre el 105 a. C., que tanto nos tardó en llegar.

El papiro aparece en la civilización egipcia, y su principal mejora sobre las incisiones en roca y las tablillas de arcilla sumerias consistía en su facilidad de transporte y almacenamiento; por otro lado su principal desventaja era que la planta de la que procedía era propia de las aguas pantanosas del delta del Nilo, donde se creó un monopolio de explotación. Se producía en serie y el resultado eran rollos de 6 a 7 metros (aunque podía ser dos veces más largo) que enrollados apenas ocupaban un cilindro de 6 centímetros de grueso. La altura de las columnas de escritura, lo que hoy llamamos páginas, variaba de 15 a 30 cm (la dimensión longitudinal del campo visual y que aproximadamente se usa hoy igual en la caja o anchura del texto impreso) y se utilizaba enrollando el fragmento de papiro que no se leía en un palo dándolo vueltas, el palo se llamaba “umbilicus”, de envolvimiento, y de ahí viene el sinónimo de libro como volumen y los modernos términos rollo y enrollarse. La necesidad de un soporte más barato impulsó a los griegos a la adaptación, como ya habían hecho con el alfabeto fenicio, y usaron las más accesibles y económicas tablillas cubiertas de cera, que además se podían reutilizar. Del mismo modo aparece el pergamino con el tratamiento de la piel de cordero, también más accesible y económico, susceptible de ser utilizado varias veces rascando la escritura y más resistente a la humedad que el papiro. Todo esto repercutió sobre el uso del papiro, que prácticamente desapareció en el s. IV a. C. cuando el cuero alisado y escrito se cosía formando los codex, antecesores de los libros que conocemos.

2.2.3. La imposibilidad del acceso al papel inventado en China por parte de la cultura occidental ha de entenderse como símbolo y reflejo de las limitaciones comunicativas que no llegaron totalmente a superarse ni en la Edad Antigua ni aún en la Edad Media debido a la imposibilidad de reproducir el mensaje y la indisponibilidad de buenos medios para su difusión, imposibilitándose siempre la generalización del comunicado.

2.2.4. A pesar de las limitaciones que no son superadas encontramos sistemas de comunicación intracomunal escritos y orales adaptados a cada comunidad (aldeas y ciudades) en función del interés del comunicado y el área de influencia de dicha comunidad. Este sistema parte de un modelo muy sencillo, un emisor de un mensaje oral que lo da a conocer en un lugar público de recepción.

Es la base de todos los sistemas de comunicación desde la antigüedad, que ganarán en complejidad conforme la estructura social se complique y aparezcan sistemas que posibiliten la comunicación internacional.

· Un ejemplo de este proceso respecto a la comunicación internacional lo encontramos con la evolución del sistema de correo:

1. En el 2400 a. C. el Imperio Egipcio crea el antecedente más remoto del sistema edictos y comunicados: un servicio de correos al servicio del rey, de los príncipes y los gobernadores, y cada uno de éstos a su vez un sistema de comunicados intracomunales dirigidos al pueblo.
2. En el s. VI a. C. el Gran Correo de Ciro de Persia perfecciona el sistema estableciendo relevos de caballos y caballistas en etapas a cubrir. El correo está reservado a la casta minoritaria dominante, que hace uso de él como más conviene a sus intereses internos o externos mediante la manipulación de la información y las filtraciones permitidas. Pero como la comunicación estaba ligada al comercio y a las rutas comerciales, estos canales informativos entonces eran lentos y precarios. Se disponía ya por tanto, de un sistema aplicable a la comunicación internacional (el correo) y otro para la comunicación intracomunitaria (los edictos y decretos).
3. El Correo organizado por Augusto establecerá además una infraestructura al servicio del mismo con almacenes de alimento, etc., y tras 50 años de funcionamiento dispondrá de grandes rutas que iban desde Cádiz a Roma o de Bruselas a Jerusalén. Los tabellarii eran los oficiales portadores de cartas al servicio del estado y del patriciado rico, que podía contratar tabellarii no oficiales o sobornar a los oficiales para conseguir información. El pueblo sólo tenía acceso a las noticias manipuladas desde el poder, a las noticias filtradas entre rumores y a noticias proporcionadas por los viajeros (muy escasos debido a la poca libertad de tránsito).

· Respecto a la relación comunicativa intracomunal los antecedentes son más remotos y variados y se ven en los ya mencionados edictos y comunicados reflejados en:

1. Axones, o piedras gravadas que los griegos ponían en los lugares de paso y de reunión para hacer saber los comunicados oficiales.
2. Cyrbes, o tablillas de madera usadas con la misma función también por los griegos, y soportes similares usados por los chinos.
3. El Album, ideado por los Romanos consistía en muros blancos de cal divididos en rectángulos iguales donde se escribían anuncios diversos que completaban los pregones orales del praeco. Estaban situados en las plazas públicas y se controlaba rigurosamente la escritura en ellos debido a que la escritura clandestina estaba prohibida.
4. En los teatros existía propaganda ilustrada en colores con la imagen de los actores para atraer la atención pública.
5. Además de figuras como el mencionado praeco (pregonero), recorrían las calles el strilloni (voceador comercial), y el subrostrani, o vendedor de noticias que no venían de los cauces oficiales.

· Otra clasificación de la comunicación independiente del ámbito de emisión y recepción (la comunicación internacional y la comunicación intracomunal o intracomunitaria) es la que se deduce de los ejemplos anteriores; en función de la intención encontramos: comunicación de urgencia, que pretendía influir sobre lo inmediato, y la comunicación establecida, que iba desde el conjunto de signos estables para identificar lugares, creencias, personas y edificios, hasta las obras de teatro y la literatura, y perseguía influir a largo plazo.

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