El capítulo abarca desde la Prehistoria (extraíble o contenida sucintamente en la Era Pictórica) hasta el final de la Edad Antigua (caída del Imperio Romano de occidente), si bien es cierto que el autor aprovecha el inicio del capítulo para presentar una primera clasificación del libro, y en la última parte del capítulo se introduce el siguiente, que versa sobre la Edad Media.
En este capítulo por tanto el autor nos habla de la necesidad y posibilidad comunicativa en el mundo antiguo y no estrictamente de comunicación social; son los “gametos” de los que deriva ésta al menos en su estado embrionario en su evolución hasta la actual comunicación de masas.
La comunicación busca cauces de satisfacción a su alcance desde su insuficiencia inicial, tal es el motor tanto de la codificación expresiva que desemboca en la invención del alfabeto como clave de intercomunicación o de la evolución de los soportes de los sistemas sígnicos. El comercio extendería los logros y permitiría su asimilación por parte de las distintas culturas. No obstante ahora la lentitud comunicativa se debía a la incapacidad para superar las limitaciones de reproducción del mensaje y su difusión.
Esto hizo que en un principio sólo existiese un sistema de comunicación intracomunal en función del interés. Con éste nacería la opinión pública y con esta los comunicados interesados y con estos elementos se sientan las bases, la transmisión oral y un lugar de recepción, de todos los sistemas comunicativos de la Antigüedad. El sistema ganaría en complejidad conforme la sociedad se fuese haciendo más compleja. Se crearían desde sistemas de correo que irían evolucionando hasta permitir desde la comunicación internacional hasta los antecedentes remotos del "cartelismo". Pero claro, estos sistemas estaban controlados por las castas dominantes minoritarias que no tardarían en obtener de ellos el máximo rendimiento en función de sus intereses mediante el control legal y el uso de la propaganda política... luego vendría la más refinada psicología en política, y la "contrapropaganda" en la guerra y hasta las campañas gigantescas con la romanización. Nada susceptible de poder ser utilizado escapaba de su uso, ni la Literatura se salvaba... hasta las monedas llegaron a rodar llevando la efigie del emperador. Se convierte la instrumentalización en un arma contra cualquier movimiento de cambio. El respaldo de algunos filósofos e ideólogos, las razones para legitimar una ideología represiva y la incomunicabilidad del poder. Se impone el principio de autoridad ante cualquier derecho de expresión y con ello la represión intelectual y la censura político social administrada desde el poder. Con el edicto de Teodosio el Estado persigue la herejía y comienza una época en la que se observa una lucha entre el avance y el retroceso de la comunicación como factor de cambio.
FIN DE LA PRIMERA CARA.
Palabras clave
Codificación expresiva.
Canales informativos.
Opinión pública.
Propaganda.
Censura.
Romanización.
Fe de errores: (esta fe de errores no existía en el trabajo entregado a la profesora, no está dentro de ningún requisito exigido para el trabajo, su inclusión aquí tiene por finalidad esclarecer dudas y que los demás se beneficien de la información obtenida fruto de un error).
En nuestro trabajo definimos los conceptos, pero no hacía falta, por esa razón esta página tiene espacios en blanco… la manera acertada de disponer las palabras clave no sería la de arriba, puesta así para ocupar mayor espacio, sino enumerar los conceptos separándolos con barras diagonales. En nuestro caso sería de la siguiente forma: Codificación expresiva / canales informativos / propaganda política / etc.
Utilizaremos el espacio disponible aún gracias a nuestro error involuntario para decir aquí nuestra manera de afrontar el trabajo (el resto de la hoja, luego continúa el trabajo normal). En primer lugar acordamos dedicar una cara del trabajo para afrontar un resumen brevísimo sobre el tema (hoja 1) Esta segunda cara sería la destinada a poner las palabras destacadas del capítulo… lógicamente si no hubiésemos cometido el error de definirlas seguramente hubiéramos dedicado un mayor espacio al resumen. El peso del trabajo radicaba por consiguiente en el comentario crítico, el cual lo abordamos desde tres aspectos: el análisis de la forma, el análisis de los contenidos, y una especie de balance final teniendo en cuenta la bibliografía existente y lo que supuso la obra cuando salió a la luz.
Prosigamos por tanto con el desarrollo normal del trabajo:
FIN DE LA SEGUNDA CARA.
Comentario crítico:
El texto es un ensayo documentado que trata de establecer la posible relación existente ente Historia y Comunicación. Nace fruto del interés creciente que va cobrando entre los estudiantes de Ciencias de la Información una visión historicista de la Comunicación, ante un sentimiento reticente hacia la misma por parte de las facultades. El periodista Manuel Vázquez Montalbán no pretende por tanto ni una obra científica ni una Historia de la Comunicación[1].
Para tal demanda y ante la ausencia de investigaciones básicas para afrontar el asunto sobre bases científicas, el autor elige apropiadamente el género ensayístico dado su carácter versátil y compatibilidad con las ciencias humanas. El género le permite una estructura abierta y libre, una intencionalidad tanto interpretativa como divulgativa sin un análisis completo y sistemático del tema, el estilo personal y subjetivo capaz de abrir caminos hacia la reflexión aportando sugerencias y un punto de vista más.
Tanto los contenidos argumentativos como expositivos siguen el orden básicamente deductivo o de análisis, partiendo de lo general para llegar a lo particular, como ocurre también con las partes del capítulo (Exposición de la situación de la comunicación y la argumentación sobre la propaganda y la instrumentalización)... este modelo permite que en ciertas partes del capítulo el autor confluya mediante su avance deductivo con un lector que avanza inductivamente, sacando ambos las mismas conclusiones y por tanto logrando el autor un éxito efectivo... esto se debe al uso de digresiones[2], que permiten al autor tanto introducir particularidades más controvertidas, como al lector obviarlas y ponerse a la altura del narrador en cuanto al hilo de la reflexión. Claro que para obviarlas hace falta al menos una segunda lectura atenta porque si no producen irónicamente el efecto contrario.
El uso de citas de autoridad o las referencias explícitas a otros textos pretende establecer conexiones o diferencias con las ideas de otros autores, y a su vez completar, matizar y definir la
[1] Leer el prólogo del libro Historia y Comunicación Social escrito para la edición en <<>>.
[2] Los ejemplos de digresiones se encuentran normalmente en el empleo de citas y referencias a otros textos, ese es el caso de una referencia al libro de Joseph Victor Le Clerc, Los periódicos entre los romanos... pero hay muchas más.
(Notas al pie de la tercera cara:)
[1] Leer el prólogo del libro Historia y Comunicación Social escrito para la edición en <<>>.
[2] Los ejemplos de digresiones se encuentran normalmente en el empleo de citas y referencias a otros textos, ese es el caso de una referencia al libro de Joseph Victor Le Clerc, Los periódicos entre los romanos... pero hay muchas más.
FIN DE LA TERCERA CARA.
tesis defendida[3]. También encontramos argumentos para defender la exposición en las citas de autoridad usándolas como ejemplificaciones[4] y una multitud de ejemplos, a veces oportunos[5], que tratan de ilustrar y amenizar el texto, aunque muchas veces lo saturan y lastran[6]. Es curioso el empleo de expresiones denotativas entrecomilladas o en cursiva, que hacen que tal palabra o tal expresión deban entenderse en sentido connotativo[7] , vocabulario del tipo dominante en el género ensayístico. Rasgos sin duda del etilo personal del autor son éstos junto con el uso de algún galicismo[8] , de algunas palabras propias[9] y de bastantes tecnicismos[10].
Desde el punto de vista del contenido es interesante el concepto que da título al capítulo Necesidad y posibilidad comunicativa en el mundo antiguo, como cajón sin fondo donde colocar los antecedentes o los precursores de la comunicación social embrionaria que a su vez da lugar a la comunicación social de masas. El autor incluye en él la necesidad como causa efectiva de la una y la otra... pero ¿cuándo nace esa necesidad?[11] ¿Antes de la Edad Antigua? El autor no responde con claridad a esa pregunta, no dice si la necesidad es omnipresente, ni en quien se encuentra (humanos o “prehumanos”)... sino que se refiere a ella como “cuando se plantearon las intercomunicaciones personales y comunitarias”. Eso sí, nos intenta demostrar el sentido de necesidad mediante el devenir historico-social que va dándole satisfacción o problemas en su desarrollo... El autor opta por una concepción histórico-social sobre el origen y desarrollo de la comunicación social, que en algunos momentos olvida para basarse en criterios técnicos, como cuando niega los orígenes del periódico antes de la invención de la imprenta en el s.XV, pero habla de la periodicidad de las Acta diurna populi urbana[12]. En otros asuntos no hay
(Notas al pie de la cuarta cara:)
[3] Ya hemos hablado de un ejemplo de referencia a otro autor utilizada como complemento a la contra en la nota 2, otra la encontrámos al final con la mención a Bury; pero localizamos además complementos por omisión en las notas de Albert A. Sutton, Herbert Tischner, David Riesman... entre muchos otros.
[4] Citas de Sócrates, Platón, Plutarco, Zeleuco, Horacio, Isócrates, Seneca... incluso más actuales y por tanto menos autorizadas, como la cita de Castro Farriñas.
[5] Tal es el caso de la relación entre sistema de el correo instaurado en el 2400 a.C. en el Imperio Egipcio, el Gran Correo de Ciro de Persia en el s. VI a.C. y el Correo de Augusto.
[6] Como cuando habla de los tabellarii, o los subrostrani.
[7] Ejemplos de ello son las expresiones <
[8] Salvaguardia por salvaguarda (galicismo aceptado por la R.A.E.).
[9] Panegirismo, factualizó, etnocentría...
[10] Romanización, comunicación social, despotismo ilustrado, “cartelismo” , “contrapropaganda”...
[11] Así Eva Aladro Vico en Teoría de la información y la comunicación efectiva, Fragua, 1999, dice “La comunicación es un fenómeno de naturaleza misteriosa. El misterio de la comunicación está en su origen remoto o insondable como proceso en el tiempo.” Y M. L. De Fleur y S. J. Ball-Rokeach en Teorías de la comunicación de masas, Paidos, 1993, nos hablan de la “Era de los signos y las señales” en la que los prehumanos poseerían una comunicación similar al resto de los mamíferos coetáneos (p.26) y nos dice “ (...) es el dominio de los sistemas de comunicación utilizados para almacenar, intercambiar y difundir información lo que representa el punto crítico del cambio de la historia de la humanidad, e incluso de la prehistoria” (p.25).
[12] “También ensayaron los romanos la información de lo cotidiano mediante las Acta diurna populi urbana, diario de los aconteceres de la comunidad urbana escrito cada día, fijado en los lugares públicos y transmitido entre el patriciado mediante copias manuscritas.” (p.17) y “<
FIN DE LA CARA CUARTA
controversia por su parte, como en el origen de la propaganda, la ideología represiva, la instrumentalización de la información etcétera... sorprendiéndonos con las semejanzas, a pesar del tiempo transcurrido, de los procedimientos que encontramos con los de la actualidad.
Otro tema, que se deriva de la traslación forzosa en referencia con la actualidad, es el análisis de figuras históricas como Solón (instaurador de la democracia ateniense). Es parcial decir que fue el creador de una legislación represiva, sin mencionar las circunstancias histórico-culturales. Tampoco es del todo acertado comparar a Pericles y Pisístrato, ni justo no explicar las características de la tiranía de Pisistrato, ni el gobierno basado las características psicológicas de Pericles. Basta un ejemplo, la palabra tirano posee en la actualidad un sentido connotativo que en la antigüedad no tenía (rey de tiro).
Entre las omisiones encontramos que no habla de las bibliotecas públicas (Alejandría, Roma...) sólo hace referencia a la información utilizada por parte de sacerdotes egipcios cuando se enfrentaron a los faraones y al almacenamiento de los Annali massimi ni tampoco menciona todas las civilizaciones (Mesopotamia/Sumer, Fenicia, Persa). Sobre la influecia de la información en los estados y en la religión no está de más completar lo que dice con el contenido del libro La lógica de la escritura y la organización de la sociedad, de Jack Goody, Alianza Universidad, 1990. Y sobre los papiros El libro ayer, hoy y mañana, de G. Díaz-Plaja, Salvat, 1973.
A pesar de todo lo criticado, es incuestionable el gran paso que obras como ésta dan para cimentar y comenzar a construir una bibliografía y fomentar la investigación en ciertos temas... para ello no hace falta más que observar que la biografía sobre el tema en la década de los 70 y 80 es prácticamente inexistente, y más aún en español. Posteriormente en la década de los 90 encontramos obras interesantes... sin duda construidas sobre la base de unas pioneras con intención de aportar cosas nuevas y mejorarlas. Así este libro es mencionado en la bibliografía de otros libros como Introducción a la Historia de la Comunicación Social (2001) e Historia de la comunicación social: de Altamira a Parque Jurásico... sin duda habrá más porque las relaciones entre la Historia y la Comunicación Social poco a poco se definen como una sola y sobra lo de poner la “y” en medio.
FIN DE LA CARA QUINTA
Además de las 5 caras, nosotros pusimos una cara destinada a la bibliografía, que no es obligatoria y que nosotros consideramos fuera del contenido del trabajo; una portada, en la que había que poner los nombres, los cursos y tal vez la fecha de entrega y el nombre de la asignatura; y una contraportada.
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GRUPO BOLIVAR EDITORES de FUNDELSUR, requiere de su consentimiento y aprobación para incluir como enlace definitivo a "NECESIDAD Y POSIBILIDAD" en http://grupobolivareditores.blogspot.com
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